Ya estaba todo listo, el vestido negro ajustado al cuerpo, la invitación, mis amigos, y mi novio.
Esa noche iríamos todos al baile de promoción de Carla, era en el club. Los chicos me pasarían a buscar a las 6 PM, teníamos una hora y media de viaje; aun me terminaba de arreglar, y me acorde de una historia que nos habían contado.
«Todos los meses en el club pasa algo raro, de un grupo de amigos hay uno que nunca se lo vuelve a ver.»
Estaba tan absorta en mis pensamientos cuando oí un ruido, salte, pero era el timbre.
Al terminar de cerrar la puerta del departamento, Garret bajo del auto para saludarme, luego me abrió la puerta del coche y seguimos nuestro camino. Cuando llegamos al club, salude a l amatoria, había esos “amigos de amigos” que no conocía.
Nos pusimos a conversar, bailamos y luego de un rato nos fuimos del salón hacia el parque.
Él estaba algo raro, eran las 2 de la mañana, nos detuvimos en un árbol, comenzó a besarme, me deje llevar por el momento, de pronto murmuró sobre mi cuello
- serás mía para siempre…- con esa frase, que la tome en chiste, le respondí,
- para siempre.-
En ese momento sentí como sus colmillos se clavaban en mi cuello, el dolor no fue lo peor, sino las consecuencias de mis palabras. Solo con dos palabras, solo dos y lo elegí a él, junto con una nueva vida sin espiro.

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